Foto: Agencia Uno


Por Javier Novoa V.

Durante el año 2016 desde esta tribuna y desde el programa Mundo Colo Colo Radio, siempre me la jugué por Octavio Rivero, siempre vi en él un jugador luchador, aguerrido y con un objetivo claro, anotar la mayor cantidad de goles posibles, o al menos intentarlo. Varias fueron las ocasiones en que tuve que comerme mis loas hacia Octavio, pero siempre me mantuve firme en la convicción de que estábamos en presencia de un jugador que mojaba la camiseta y le tenía cariño a nuestra institución. Hoy lamentablemente me arrepiento de todo aquello.

Podía ser otro el momento, no sé, antes del inicio del transición, al final de la temporada pasada, pero no ahora, menos cuando el club está iniciando una nueva competencia, con un plantel reducido y lleno de dudas, ahí cuando más comprometido debías estar, optaste por pensar en ti y dejar “botado” a tu equipo, con el que al menos firmaste un contrato si es que no amas la camiseta.

Las cosas son simples, tu eres un jugador más, un número más en una camiseta que como cualquier otro trabajador le debe respeto a su empleador, y aún más respeto a aquellas personas a quienes representas cuando te pones una camiseta. Hoy Octavio me decepcionas, porque dejaste de lado los valores, los colores y el respeto por Colo Colo, así no puedes seguir.

Si Colo Colo es dueño de tu pase y este vale US 3 millones, la cosa es bien simple, el que te quiera paga esta cifra y punto, pero tú no te mueves hasta que eso ocurra, mucho menos te rehúsas a jugar dejando de lado tu obligación como trabajador y aun peor, dejando de lado y tirados a tus compañeros, los cuales en su conjunto te han llevado a ganar un nombre en cada partido en que has convertido algunas dianas, recuerda que Colo Colo es un equipo, no un solo jugador.

Hoy no sé si quiero que vistas nuestra camiseta, rompiste el código y nos faltaste el respeto a todos, incluso a ti.

Generalmente no soy dado a ponerme en la vereda de B&N, mucho menos de Mosa y en menor medida comparto las ideas del Guede, pero me lo aguanto por que no estoy en el club por ellos, mi compromiso y amor por esta institución va mas allá. Sin embargo en esta oportunidad me cuadro con B&N porque lo que hiciste raya en lo absurdo, en un acto de inmadurez desmesurado y sin ninguna consecuencia más que simplemente perder el respeto y admiración que muchos alguna vez te tuvimos.

Espero Octavio que persigas tus sueños, que te vaya bien y que aprendas de estas situaciones, así las cosas,  no quiero verte más con nuestra camiseta, nos abandonaste cuando más necesitábamos, cuando estábamos sin ataque y con una competencia a cuestas en tiempos que buscamos volver a las celebraciones y a seguir construyendo historia.

Entiendo a Paredes si se amurra, entiendo a Valdivia si se amurra, incluso entendí al Chupete cuando se encontraba molesto, pero ellos son ÍDOLOS, tu no y tampoco lo serás.

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