Foto: Benjamín Peralta


Por Javier Novoa

Un llamado a la calma.

La tabla del transición nos sitúa en el quinto lugar con 3 partidos jugados, 5 puntos cosechados, siendo superados en lo inmediato por la “U”, San Luis, y los lideres Unión Española y Everton de Viña del Mar, ambos con 7 puntos y misma cantidad de encuentros jugados.

Si bien es cierto, estamos viviendo un torneo acotado, en el cual resignar puntos puede ser muy perjudicial para quienes aspiran al título, sin embargo estamos allí en la quinta plaza a tiro de cañón y a solo dos unidades de liderarla.

Todos critican, buscan responsables domingo a domingo y se muestran nerviosos por cómo se enfrentan los partidos. Desafortunados impasses y líos ajenos a lo deportivo nos han mermado la posibilidad de plasmar un juego estable y fructífero que nos pavimente el camino al premio máximo, pero me pregunto ¿es tan crítica nuestra situación como para perder la cabeza? Por el contrario, nadie habla de que estamos invictos, que hemos combatido en los dos frentes y que en la Copa Chile se dio una gran batalla para revertir ese abultado 4-1 que nos propinaron los papayeros en su casa.

La hinchada colocolina parece muy nerviosa, tensa, pero no hay motivo para estarlo, el plantel pasa por un buen momento futbolístico, al menos no da espectáculos bochornosos ni mucho menos, muestra un juego claro en ataque, solido en defensa, se crea oportunidades y está siempre en la búsqueda del arco rival. Muestra de lo anterior es el estable nivel de Paredes, la deslumbrante y activa participación de Pajarito Valdés y la magia demostrada ya por Jorge Valdivia en su retorno a la ruca.

Como decía Bielsa, mientras un equipo se genere ocasiones de gol, no hay de qué preocuparse, los goles ya vendrán. Cierto es que el tiempo apremia y el torneo de transición también, pero estoy esperanzado y confiado en que este año conseguiremos la tan anhelada estrella N° 32.

 

DEJA TU COMENTARIO: